Hoy te veo caminar entre la gente, desprevenido, silente, imaginando tu día de mañana, adelantándote a las horas.
Hoy te siento venir hasta mi alma, contarme una historia de aquellas que sabes, recrearme tu vida en un abrir y cerrar de ojos, vivirme en un suspiro.
Hoy te escucho plácidamente desde mi sillón, mientas te secas después de la ducha y buscas tu pijama gris, hablándome del mundo y la fantasía de las horas muertas... y te observo callada, sonriendo, esperando la pausa para hacer mi comentario, desenredándote el pelo con el cepillo, guardando tus zapatos en el closet.
Y luego pienso que me haces feliz, que estoy sintiendo mariposas amarillas, que estás aquí… hoy.
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