Orilla de mis días 22 de Mayo - 23:24
Dentro de poco se cumplirán los minutos dados a mi hora.
Nací un viernes. Volveré a festejar mañana, viernes. Un viernes roto y rojo que seguramente me invadirá de calor.
Serán 22 abriles vividos, las horas desvanecidas y célebres. A veces temo el correr del tiempo tan desmesurado y loco. A veces temo que se desfigure la existencia y caiga presa de un suspiro eterno.
Tengo horas en las que no oigo más que tu nombre y en las que no pronuncio otra cosa… Y siento amarte tanto como la primera vez que te lo dije. Y te veo a mi lado con tu sonrisa de luna brillante, y tus ojos carmelita desbastando el pasado y ese futuro que parece tan incierto, tan etéreo…
Y me doy cuenta que envejezco, que los años me pesan en la espalda y que tengo millones de recuerdos en la memoria… y siempre estás, ahí silente, como un pedazo de historia que no se va, que no termina.
Y solo puedo respirar y sentirme feliz, porque a mis 22 lunas ya he sido una mujer completa, con vos, con tus ojos y tu risa. Sola, vacía, llena, amándote, odiándote, Viva.
Lo amo Capitán, estoy más vieja y más feliz.
Cábala.
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