Voy a vaciar tu sangre el día que mueras.
Voy a morir contigo.
Voy a velarte el sueño siempre
Y te echare al vuelo cuando la mañana sea tibia, cuando sea abril.
He de encadenarte al mundo
He de retenerte aquí por lo menos mientras viva.
He de sembrar en tu suelo infértil un poco de amor
Y se cosecharán alegrías.
He de acompañarte cuando la noche negra llegue
Voy a quedarme a tu lado.
Y seguiré durmiendo a tu derecha
Con una sonrisa blanca en los labios cada mañana
Con una tristeza menos cada noche.
Y te leeré cuando estemos viejos
Y dormirás mi último sueño
Y ya no habrá días
Tan solo dos historias haciéndose eternas,
Tan solo dos estrellas más en el firmamento.
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