Tocó la puerta de mi alma teñida de ausencia, de café oscuro.
Cruzó por el umbral de mis anhelos
Y sacudió las cenizas del holocausto aquel, las ruinas de mi vida.
Se instaló en mi cuerpo
Acomodó las maletas en el closet
Y dejó su olor en todo el lugar.
Me contó historias, curó las heridas que El mismo abrió un día.
Me regaló la noche y las estrellas...
Y me hizo feliz en una sonrisa.
A El en este día mi beso
A El esta noche mi esencia
Gracias por haber nacido para mí.
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